Tratado de Libre Comercio con EEUU:

La "Suiza de América" en el ojo del huracán

Mario Godínez

Ceiba/Mesa Global

4 de octubre de 2003

 

Los acontecimientos de la última década a nivel económico, político y social en Costa Rica nos evidencian que el calificativo acuñado por los admiradores de este pais, ha dejado de tener fundamento, ya que la ola de medidas de ajuste estructural y de empobrecimiento provocado por el gran sistema, ha provocado que existan también deterioros en las condiciones sociales, económicas y políticas de nuestro vecino.

Algo de admirar a Costa Rica, es que, a pesar de la oleada neoliberal, sus principales y estratégicas empresas estatales como la de energía eléctrica y la de telecomunicaciones aun resisten a su total privatización, además la lucha social fuerte de sus habitantes ha permitido que el pais se declare hasta ahora “libre de petróleo”, aunque libra el estado costarricense varias batallas contra la transnacional “agredida” por esa defensa de los derechos ciudadanos de los “ticos”.

Eso precisamente pone ahora a Costa Rica, a lo largo de esta semana en el ojo del Huracán. Este huracán no tiene nombre adoptado del Centro Internacional de Huracanes de Miami, sino se encarna en una cantidad de siglas: TLC EEUU Centroamérica. Cual destructor fenómeno atmosférico que irrespeta vidas y casas, la ofensiva comercial estadounidense se ha trasladado al vecino pais en la reciente semana, con senda delegación para “intercambiar impresiones sobre la negociación”.

La principal preocupación evidenciada por el jefe de comercio estadounidense, se basa en la participación de dicho pais en el G-20 que propugnó muy a su manera, por la eliminación de los subsidios en Cancún. Ante esta impresionante disposición de negociación del socio norteño, Ambos paises afectados (Guatemala y Costa Rica) analizan salirse del mencionado grupo. La posición gubernamental costarricense y Guatemalteca ha evolucionado desde “no aceptar amenazas” a considerar que “dependerá como avance el proceso en Ginebra”. La ministra guatemalteca por su parte afirmó a la prensa tica que “el grupo es coyuntural”.

Las preocupaciones de Mr. Zoellick no son en vano, ya que, aunque el grupo 20 plus, no representa ahora un significativo cuestionamiento al libre comercio como tal, si en una perspectiva de futuro lo podría ser. Para ello tendria dicho grupo que trascender el enfoque solo de protección a su agroexportación a el planteamiento de un modelo alternativo comercial para las mayorías de pequeños productores que se debaten entre la sobrevivencia y la muerte en muchas partes del mundo, dar un giro de esta naturaleza, entonces si, seria un grave problema para el “libre comercio” actual.

Durante las primeras negociaciones del CAFTA (TLC), EEUU dijo que para nada hablaría de subsidios pues esos temas los discutiría con la Union Europea, Japón y Canadá en el marco de la reunión de la OMC. Fracasando la reciente reunión de la OMC el tema de subsidios entonces, se traslada automáticamente a los TLC bilaterales o regionales.

Tampoco son en vano las presiones, debido a que, si EEUU en el marco de un proceso preelectoral a culminar en 2004 presenta que renuncia a sus subsidios agrícolas, mucho del voto de productores agrícolas estadounidenses no se inclinará por el partido de gobierno que representa al pais en las negociaciones, he alli porque se dice en mucho afan negociador que “El TLC debe estar listo en diciembre”, y que no se está dispuesto a “esperar a nadie”.

Lo que sucede en realidad es que, ante todo este complejo escenario, los paises centroamericanos y Costa Rica en general podria tener “el sarten por el mango” ya que, las presiones demuestran dos posibilidades:

a) la urgencia debida a una necesidad de reactivar la economia estadounidense, presentar un panorama electoral bueno para el partido republicano a inicios de año, y que, en todo caso el interesado en correr maratónicamente en el TLC son los EEUU y no los paises centroamericanos, facilitandose la vida, los gobiernos podrian aceptar esta ruta de comercio, afectando a su ciudadania y a las generaciones futuras.

b) las presiones pueden convertirse en oportunidades para Centroamérica, de plantear, en función que, el más interesado en el TLC es EEUU, en parar la negociación y plantearse de verdad alternativas al modelo de “libre comercio” actual que solo desgracias ha traido para los pobres de nuestros paises. Habrá crisis, desestabilizaciones, chantaje con el freno a exportaciones, pero, al final de manera digna, si los gobiernos actuales prefieren esa ruta, los paises centroamericanos pueden inclinar el punto de inflexión hacia la construcción de un nuevo modelo comercial basado en la justicia y en la sustentabilidad, rechazando este TLC y fortaleciendo el comercio centroamericano, buscando socios comerciales externos en condiciones de dignidad, planteándose la posibilidad de nichos de mercado alternativos, rutas de desarrollo alternativas.

En menos de una semana sabremos el epílogo de esta especial coyuntura, Costa Rica podria tener la oportunidad si bien de ya no ser la Suiza de america, de ser un bastión importante de la dignidad de américa, o bien, compartir con el resto de gobiernos centroamericanos el nada envidiable privilegio de ser el “hazmerreír de América”

 

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